Ya son cuatro años desde que el cine se despidió de Paul Walker.

Paul Walker le dijo adiós al mundo haciendo lo que más le gustaba: manejando unos de sus autos de colección. El 30 de noviembre de 2013 fue un día de luto para sus fanáticos, sus compañeros de set y para la industria del cine en general.

El accidente ocurrió durante el rodaje de la séptima entrega de la saga de Rápido y Furioso, al salir de un evento benéfico en Santa Clarita, Los Ángeles. Sin embargo, los realizadores de la película decidieron continuar con la producción en honor al actor, utilizando la tecnología digital computer-generated imaginery, que permitiió simular su rostro y sus gestos con la colaboración de sus hermanos.

Además de esta, otras producciones cinematográficas en las que el actor estuvo involucrado salieron a la luz después de su muerte, como Hours y Brick Mansions.